DEL TROS AL BOSC
70,00 €Precio
No todos los paisajes necesitan de altas cumbres para emocionarnos. A veces basta un prado iluminado por el sol, el verde intenso que cambia con cada nube y el silencio de un valle que continúa su paso del tiempo.
Esta acuarela está inspirada en los campos de la Vall de Tírvia, un rincón del Pallars Sobirà donde la naturaleza se expresa con calma y delicadeza. Quise pintar esa luz que se posa sobre la hierba, los reflejos que aparecen entre los distintos tonos de verde y la serenidad que solo se encuentra cuando paseamos sin tener prisa.
El resultado es una obra única, que no solo representa un paisaje, sino la emoción de contemplarlo.

